Stefano `wisec` Di Paola deja Minded Security después de un viaje que comenzó en 2007, y en su publicación de despedida en LinkedIn también me dedicó unas palabras sentidas a mí (Francesco ascii Ongaro), recordando los momentos más intensos y divertidos vividos juntos en el corazón palpitante de la investigación en seguridad web.

Stefano Di Paola: cuando la investigación era pasión, y la pasión se convertía en innovación
Hay encuentros que llegan en el momento justo, cuando todo está aún por escribir. Con `wisec` (Stefano) nos conocimos en 2005, en un contexto en el que la seguridad de las aplicaciones web era un terreno virgen, por explorar con método pero también con una cierta dosis de irreverencia.
Eran los años de las primeras conferencias OWASP, de las noches pasadas probando exploits, y también de citas menos ortodoxas como HackMeeting, HAT y MOCA, donde la comunidad hacker italiana se reunía para intercambiar ideas, sin acreditaciones ni formalidades, pero con un altísimo contenido técnico.
El inicio de una colaboración única
Cuando en 2007 nació Minded Security, Stefano, junto con Matteo Meucci y Giorgio Fedon, decidió llevar esa energía a la creación de una realidad sólida, enfocada en la seguridad de aplicaciones. Yo fui uno de los primeros colaboradores de esa fase inicial, y con Stefano compartí una sintonía técnica rara: bastaban pocos intercambios para iniciar una nueva investigación, identificar una superficie de ataque prometedora, escribir código útil, concreto y eficaz.
Nuestros días (y noches) estaban hechos de captura de paquetes, depuradores, prototipos y, a menudo, intuiciones que nos llevaban un paso por delante del panorama internacional.
Investigación real, con impacto real
Stefano nunca buscó visibilidad: buscaba verdades técnicas. Su mente analítica, la capacidad de modelar exploits elegantes y la dedicación a la investigación científica hicieron de sus publicaciones y sus charlas puntos de referencia. Trabajamos juntos en vulnerabilidades que en aquella época aún no tenían nombre, contribuyendo a definir lenguajes, metodologías y herramientas.
Su contribución al crecimiento de la cultura AppSec en Italia fue sustancial, a menudo bajo perfil, pero profundamente incisiva.
Un legado que continúa
Hoy Stefano cierra el capítulo de Minded Security, pero deja una huella indeleble. No solo como cofundador y CTO, sino como mentor y colega de una generación de investigadores que aprendieron —también gracias a él— a tratar la seguridad con rigor, profundidad y espíritu crítico.
Es difícil imaginar aquellos primeros años de Minded sin su entusiasmo tranquilo, la lucidez con la que afrontaba problemas complejos y la pasión auténtica por el descubrimiento técnico.
Buen viaje, Stefano. Dondequiera que te lleve el futuro, siempre estará guiado por tu capacidad de mirar bajo la superficie y encontrar algo que los demás no ven.