ISGroup participa en e-privacy XXVII: cuando la predicción se convierte en vigilancia

Existen citas que marcan el tiempo no con la puntualidad de un calendario, sino con la urgencia de la conciencia. Una de ellas es e-privacy, que en mayo de 2020, a pesar de la pandemia, encontró en la red una forma de no perderse: su XXVII edición se llevó a cabo íntegramente online, confirmando una verdad tan sencilla como ineludible: la privacidad no entra en cuarentena.

ISGroup eligió estar presente. También este año. Como patrocinador, como oyente atento, pero sobre todo como una voz que no se resigna a la idea de un futuro donde la tecnología observa más de lo que protege.

El título del congreso era claro e inquietante: “Algoritmos, automatismos y predicciones”. Un tema que atraviesa la justicia predictiva y la puntuación social (social scoring), la teledocencia de emergencia y la vigilancia mediante drones. ¿El riesgo? Transformar herramientas nacidas para simplificar la vida en dispositivos que la juzgan, la fichan y la anticipan sin comprenderla.

Para ISGroup, elegir apoyar e-privacy significa tomar partido. En una época en la que la inteligencia artificial puede influir en sentencias, diagnósticos y decisiones políticas, tenemos el deber —como empresa y como ciudadanos— de volver a poner al ser humano en el centro. Y lo hacemos como sabemos: construyendo seguridad, formando conciencia y apoyando a quienes defienden los derechos digitales desde hace más de veinte años.

Dos días de ponencias. Dos tardes repletas de reflexiones urgentes. Desde Nicola Gargano y Enrica Priolo sobre la digitalización de la justicia en tiempos de COVID, hasta Giorgio Pedrazzi sobre la teledocencia y sus riesgos para la privacidad de los estudiantes. Y además, Alessandro Del Ninno sobre las implicaciones normativas de los datos sanitarios, y Rebecca Berto sobre la legitimidad probatoria de las tecnologías automáticas.

Pero el punto no era solo “qué se puede hacer” con los datos. Era —y es— quién decide, por qué lo hace, con qué transparencia.

No hay innovación sin ética. Este, para ISGroup, es el núcleo de la cuestión. Cada día trabajamos en la frontera entre lo que es técnicamente posible y lo que es socialmente aceptable. Patrocinar e-privacy no es marketing. Es misión.

Y mientras ya se prepara la edición de otoño —bajo el emblemático título “CoViD-1984”— sentimos con fuerza el deber de seguir presentes. De ser parte activa de una comunidad que se cuestiona, denuncia y propone. Porque detrás de cada automatismo hay una elección. Y cada algoritmo refleja —quiera o no— una visión del mundo.

ISGroup está del lado de quienes eligen. Con conciencia.