ISGroup al lado de e-privacy XXX – 2022: “Suspendamos la privacidad”

En una época marcada por crisis sanitarias, tensiones geopolíticas y digitalización forzada, la trigésima edición del congreso e-privacy ha elegido un título tan provocador como necesario: “Suspendamos la privacidad”. Una pregunta implícita atraviesa todo el evento: ¿podemos realmente sacrificar los derechos fundamentales –como la confidencialidad– en el altar de la emergencia?

ISGroup renueva su compromiso y participa en e-privacy XXX – 2022 summer edition, celebrada el 16 y 17 de junio en Florencia y en línea. No como un simple observador, sino como partidario activo de un debate que ya no admite ambigüedades: la privacidad no es un lujo, ni un obstáculo. Es un derecho estructural a la libertad.

“Los pueblos no deberían temer a sus gobiernos: son los gobiernos los que deberían temer a sus pueblos.”
La cita de V de Vendetta abre las jornadas. Una elección simbólica que encarna bien el espíritu de e-privacy: vigilar, denunciar, proponer.

Dos días densos en contenidos, coordinados por figuras históricas de la cultura digital italiana, como Marco Calamari, Diego Giorio y Enrica Priolo. Las intervenciones abarcaron desde el impacto de la pandemia en la gobernanza de los datos hasta las contradicciones entre salud pública y derechos individuales, pasando por el uso de tecnologías invasivas justificadas por el “estado de excepción”.

Temas como el proctoring escolar, la justicia digital, la vigilancia algorítmica y el tratamiento de datos en la investigación científica fueron abordados con rigor técnico y visión crítica. Fue central el enfoque en MonitoraPA, un proyecto de activismo digital que ha encendido un intenso debate sobre transparencia, legitimidad y responsabilidad en la administración pública.

ISGroup comparte la misión cultural y política de e-privacy: promover la conciencia, defender la dignidad digital y oponerse a la normalización del control. Patrocinar el evento significa para nosotros apoyar a una comunidad de expertos, juristas y activistas que se opone a la retórica de la urgencia como pretexto para derogaciones permanentes.

La trigésima edición no fue solo un aniversario: fue una llamada a la acción. Y nosotros hemos respondido, convencidos de que la ciberseguridad no puede prescindir de la ética, la transparencia y el respeto a los derechos fundamentales.

Porque, como siempre, la verdadera emergencia es olvidar lo que nos hace libres.